
Con sus cabezuelas florales cilíndricas o globosas, a menudo colgantes como borlas de terciopelo, y su elegante follaje pinnado de bordes serrados, la pimpinela es la encarnación de la gracia silvestre y la sofisticación naturalista en el jardín. Más que una simple planta de pradera, es un símbolo de equilibrio, curación suave y elegancia discreta que ha transitado desde los prados húmedos europeos hasta los bordes de plantación más vanguardistas. Su nombre científico, Sanguisorba officinalis (para la especie más conocida), proviene del latín sanguis (sangre) y sorbeo (absorber), aludiendo a su uso histórico como estíptico. Esta herbácea perenne de raíces rizomatosas, que parece una pluma de color burdeos o blanco suspendida sobre tallos grácil es, es un fascinante compendio de herbolaria medieval, jardinería de pradera y diseño de texturas, una verdadera “salvadora” que aporta verticalidad y un aire de ligereza cultivada.
Historia
Los orígenes de las pimpinelas (género Sanguisorba y Poterium) se encuentran en las praderas húmedas, bordes de bosques y claros de Europa, Asia y Norteamérica. Su historia está profundamente enraizada en la medicina herbolaria europea medieval y renacentista. La especie Sanguisorba officinalis, conocida como “pimpinela mayor” o “salvadora”, era un remedio destacado en los jardines de los monasterios. Como su nombre sugiere, sus hojas y raíces, ricas en taninos, se usaban como un estíptico poderoso para detener hemorragias externas (aplicadas en cataplasma) y para tratar diarreas y flujos internos (en infusión). El herbalista inglés John Gerard, en el siglo XVI, la recomendaba para “refrenar toda clase de flujos de sangre”.
Cultivo
Cultivar pimpinela con éxito es sencillo si se comprenden sus orígenes de pradera. Son plantas perennes herbáceas, longevas y muy resistentes, que forman matas a través de rizomas. Luz: Prefieren pleno sol para florecer profusamente y mantener un porte erecto. Toleran la sombra parcial ligera, pero en estas condiciones pueden volverse un poco más laxas y florecer menos. Suelo: Aquí muestran una adaptabilidad notable. Prosperan en suelos húmedos, frescos e incluso pesados (son excelentes para bordes de estanques o jardines de lluvia), pero también se adaptan perfectamente a suelos de fertilidad media con un drenaje razonable. Lo único que no toleran son los suelos extremadamente secos y pobres de forma constante. Prefieren suelos de pH neutro a ligeramente ácido.
Riego: Aprecian la humedad constante, especialmente durante los períodos de establecimiento y en veranos secos. Una vez establecidas, son bastante tolerantes. Plantación y mantenimiento: Se plantan en primavera u otoño. Requieren poco mantenimiento. Después de la floración, se puede optar por:
- Dejar las cabezuelas para interés invernal y para que las aves se alimenten de las semillas. Se cortan a ras de suelo a finales del invierno.
- Cortar toda la planta a mediados del verano (después de la primera floración) para fomentar un rebrote fresco y una posible segunda floración más modesta en otoño.
No suelen necesitar división frecuente, pero si la mata central se debilita después de varios años, se puede dividir en primavera. Son muy resistentes a plagas y enfermedades.
Propiedades
La pimpinela mayor (Sanguisorba officinalis) es la especie con las propiedades medicinales más documentadas. Su acción se debe principalmente a su alto contenido en taninos (hasta un 17% en la raíz), compuestos polifenólicos con propiedades astringentes, antihemorrágicas y antiinflamatorias.
- Propiedad Hemostática y Cicatrizante (uso externo): Históricamente, el polvo de la raíz o una cataplasma de hojas machacadas se aplicaba directamente sobre heridas, cortes, quemaduras leves y hemorroides para contraer los tejidos, estancar el sangrado y promover la cicatrización. Esta propiedad es la que le da su nombre común “salvadora”.
- Propiedad Antidiarreica y Antiinflamatoria (uso interno): En infusión o decocción (de la raíz), se ha utilizado para tratar diarreas, colitis, gastritis y sangrados internos menores (como en la menstruación abundante), gracias a la acción astringente de los taninos que “secan” y tonifican las membranas mucosas.
- Propiedades Antioxidantes y Levemente Antimicrobianas: Los taninos y otros compuestos también tienen actividad antioxidante.
Precauciones importantes:
- Debido a su alto contenido en taninos, no debe usarse de forma prolongada o en dosis altas, ya que puede interferir con la absorción de hierro y otros minerales, y causar irritación gástrica.
- No está recomendada durante el embarazo y la lactancia.
- Como con cualquier planta medicinal, se debe consultar a un profesional cualificado antes de su uso interno.
- Las hojas jóvenes de Sanguisorba minor (pimpinela menor) son las que se usan comúnmente en ensaladas por su sabor a pepino, y son seguras en cantidades culinarias.
Tipos y Variedades
El género ofrece especies con portes y colores muy distintos, todas valiosas en el jardín.
1. Sanguisorba tenuifolia (Pimpinela de hojas finas): La reina del jardín naturalista. Produce delgados tallos arqueados de hasta 1.5m de los que cuelgan cilindros florales estrechos, como borlas, de color rojo oscuro, blanco o rosa. Es etérea y elegante. Cultivares: ‘Alba’ (blanca), ‘Pink Elephant’ o ‘Purpurea’ (burdeos).
2. Sanguisorba officinalis (Pimpinela mayor, Salvadora): La especie medicinal. Flores en cabezuelas ovaladas o cilíndricas, más cortas y erguidas, de un color rojo granate oscuro. Porte más robusto (60-120 cm). Más para jardines de hierbas o bordes húmedos.
3. Sanguisorba canadensis (Pimpinela canadiense): Impresionante por su altura (hasta 2m) y sus espigas cilíndricas blancas, erectas y esponjosas, que parecen velas. Es espectacular en la parte trasera de una bordura húmeda. Florece más tarde, a finales de verano/otoño.
4. Sanguisorba obtusa (Pimpinela japonesa): Una belleza. Forma cabezuelas globosas, mullidas y colgantes, de un suave color rosa chicle sobre tallos oscuros. Muy ornamental y buscada.
5. Sanguisorba minor (Pimpinela menor o Hierba del cuchillo): De porte bajo (30-50 cm), con cabezuelas redondas verdes que se vuelven rojizas. Sus hoojas tiernas tienen un sabor a pepino y se usan en ensaladas (ensalada de hierbas finas). Más culinaria que ornamental.
Curiosidades
La pimpinela menor (S. minor) es la “burnet” clásica de la cocina inglesa histórica, usada en vinagretas, salsas verdes y para dar sabor a ponches. Se dice que evitaba que la ensalada se pudriera.
Más allá del jardín, las flores de pimpinela son excelentes para polinizadores, atrayendo a una gran variedad de abejas, mariposas y otros insectos benéficos. Las cabezuelas secas proporcionan alimento a aves pequeñas en invierno.
En la cultura popular, su inclusión en los esquemas de Piet Oudolf (como en el High Line de Nueva York o los Jardines de Trentham) la ha convertido en un símbolo de paisajismo contemporáneo e inteligente. Y en un dato de diseño: su forma lineal (tenuifolia) o globular (obtusa) crea un ritmo visual esencial en una bordura, y su color burdeos aporta profundidad y sofisticación sin ser estridente, combinando maravillosamente con gramíneas, equináceas y salvias.
En conclusión, la pimpinela es una planta que trasciende su historia medicinal para convertirse en un instrumento de arte paisajístico moderno. Es un puente entre el huerto monacal y el jardín de autor del siglo XXI, un testamento de que la belleza más elegante a menudo reside en la simplicidad de una línea o una textura, y un símbolo vivo de resiliencia, utilidad y gracia natural. Sus borlas que se mecen al viento nos recuerdan el poder de las plantas nativas y naturalizadas para crear jardines con alma, convirtiendo cada bordura en una pintura impresionista viva y cada tallo en un pincel de color terroso.
